103.- LO QUE TE HUBIERA GUSTADO SABER…ANTES DE EMPAREJARTE.

LO QUE TE HUBIERA GUSTADO SABER……ANTES DE EMPAREJARTE.

Por María José GLG.

 

LO QUE ME HUBIERA GUSTADO SABER….¡ANTES DE CASARME!, de Gary Chapman, el autor de Los cinco lenguajes del amor.

Recientemente he leido este libro que es un compendio de las distintas áreas a explorar entre parejas antes de comprometerse y que les ahorraría innumerables disgustos y frustraciones de saber esto antes. El mismo autor lo confiesa de su matrimonio y se ha convertido en uno de los más reconocidos consejeros matrimoniales que hay en América.

Voy a hacerte aquí un resumen con mis palabras, y a mi entendimiento, del capítulo referente a la sexualidad, la cual nos une como pareja al principio de la relación, y que no siempre acaba bien debido a no tener en cuenta los 7 puntos que Gary Chapman menciona en su libro, que él mismo experimentó, en su matrimonio y aconsejando a otros tantos matrimonios en su consulta.

Lo primero que hay que tener en cuenta (y esto es mío), que aún conociendo las diferencias físicas de cada cuerpo, todos tenemos ritmos, preferencias, educación y heridas emocionales diferentes, con lo que no reaccionamos igual. No es suficiente con haber atracción sexual de inicio para que un matrimonio o una pareja funcione bien para siempre.

Se tarda tiempo en conocer el cuerpo y las reacciones de la otra persona, y viceversa. No porque haya habido una experiencia de pasión o varias al inicio de la relación, quiere decir que siempre vaya a ser así. La vida trae circunstancias como los embarazos, enfermedades, pérdidas financieras, sentimentales y laborales que nos afectan directamente, y por lo tanto, merman nuestras relaciones sexuales si no están basadas en algo más que sexo.

Y esto se puede aprender, con una educación sexual sana y positiva basada en el autoconocimiento.

Estos son los puntos principales que le hubiera gustado saber a Gary Chapman antes de casarse:

1. Mientras los hombres se centran en el acto sexual, las mujeres se centran en la relación. Que un esposo espere que su esposa esté dispuesta a tener una relación sexual después de una riña es esperar lo imposible. Las disculpas sinceras y el perdón genuino deben preceder al acto de “hacer el amor”. Mientras un hombre puede tener una relación sexual satisfactoria con una mujer sin muchas excusas y preparaciones, a la mujer le resultará más fácil si ha habido un cortejo y una conquista previa y anterior a la relación sexual, de forma que se sienta deseada y amada.

Las condiciones de esa conquista están en los cinco lenguajes del amor, que si no entiendes y aplicas, podrás seguir pensando que “los hombres son todos iguales”, o es que “las mujeres son todas unas raras”.

2. Para la esposa, los preliminares son más importantes que el acto sexual en sí. Mientras que a una mujer le gusta hervir a fuego lento, los hombres tienden a llegar al punto de ebullición mucho antes. Son las caricias y los besos preliminares los que les hacen desear el acto sexual. Sin los suficientes preliminares, la esposa a menudo se siente forzada.

3. La mutua satisfacción no exige el clímax simultáneo. La realidad es que rara vez las parejas llegan al clímax o tienen un orgasmo simultáneamente. Lo que importa es que ambos experimenten el placer del clímax o del orgasmo, que no tiene por qué suceder de forma simultánea. De hecho, muchas esposas comentan que prefieren llegar al orgasmo como parte de los preliminares. Cuando la estimulación del clítoris les da el placer del orgasmo, están preparadas para que él complete el acto sexual y experimente el placer del clímax. Las expectativas poco realistas del clímax simultáneo han producido una ansiedad innecesaria en muchas parejas.

4. Cuando alguien fuerza a su pareja a participar en una forma particular de expresión sexual, este deja de ser un acto de amor, para convertirse en abuso sexual. El verdadero amor siempre está buscando proporcionar placer a la otra persona y no exige que la pareja haga algo que considera cuestionable, sino que lo respeta. Infringir este principio es sabotear la mutua satisfacción sexual.

5, El sexo es más que el acto en sí. Por su misma naturaleza, el sexo es una experiencia de unión de un hombre y una mujer ( o de dos cuerpos independientemente del género) de la forma más íntima. Es la unión de dos cuerpos, el alma y el espíritu, de ahí que las religiones reserven el acto sexual para el matrimonio. Si el acto sexual sólo se considera un modo de liberar tensiones sexuales o de experimentar un momento de placer, deja de tener el propósito para el que fue diseñado. Y, al final, se convertirá en un acto mundano de egoísmo. Por otra parte, cuando la relación sexual se considera un acto de amor que expresa de la forma más profunda posible nuestro compromiso mutuo, conduce a la mutua satisfacción sexual.

6. La comunicación es la clave de la satisfacción sexual. Aún habiendo tanta información y charlas sobre sexo, las parejas hablan poco sobre ello, y si han intentado hablar, con frecuencia han acabado tropezando con la condena o el rechazo. Se han centrado más en hablar que en escuchar. La única manera de aprender lo que da placer o lo que produce rechazo a la otra persona es escuchando. Nadie es capaz de leer la mente del otro. Por eso he pasado buena parte de mi vida animando a las parejas a aprender a escuchar con empatía.

Escuchar con empatía es escuchar intentado descubrir lo que la otra persona piensa y siente. Cuáles son sus deseos y frustraciones. “¿Qué podría hacer o no hacer para que la parte sexual de nuestro matrimonio fuera mejor para ti?”.

7.  El pasado nunca se queda en el pasado. En una cultura abierta a la sexualidad como la actual, muchas parejas han sido sexualmente activas antes del matrimonio. La cultura nos ha enseñado que el sexo antes del matrimonio es recreativo, y que una vez casados se hace borrón y cuenta nueva, uno se compromete a ser fiel a su pareja, y todo marcha bien. Sin embargo, no es tan fácil hacer borrón y cuenta nueva.

Las parejas luchan a menudo contra el deseo de conocer el historial sexual de su compañero/a y, cuando lo saben, a veces es un recuerdo difícil de borrar. En lo que se refiere al matrimonio, algo muy dentro de la psique humana demanda la relación exclusiva. Y nos duele pensar que nuestra pareja ha intimado sexualmente con otro/a/s.

Gary cree que es mucho mejor tratar el pasado sexual antes de casarse. Cuando permanecemos callados sobre este tema y nos casamos sin discutir nuestras actividades sexuales pasadas, casi siempre el pasado encuentra la forma de irrumpir en el presente.

Cuando esto sucede después de casarse, el sentimiento de decepción suele ser más difícil de superar que la actividad sexual en sí misma.  Para superar esto se puede pedir la ayuda de un consejero.

Una última sugerencia del escritor es que durante el primer año de matrimonio, la pareja lea y comente un libro sobre sexo marital.

Con la esperanza de que estas ideas expresadas por Gary Chapman en su libro te hayan ayudado a tener una visión más realista de lo que significa la satisfacción sexual mutua, te animo a que hagas algún comentario.

Me satisface cuando expresas tu opinión acerca de lo que escribo. Gracias.


¿Tienes problemas de pareja?   Yo te acompaño y guío a reconstruir tu vida sexual en pareja.     Mira los testimonios de mis clientes.
Contesta a este correo, o escríbeme aquí en la web y juntas haremos posible que consigas la relación que deseas. 

Con placer,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *